La educación emocional, la asignatura más importante del Pedro Simón Abril

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Sesiones diarias de meditación y relajación, besos y abrazos. Así se trabaja en ‘El cole de las emociones’ del colegio Pedro Simón Abril. El delegado territorial de Educación en Cádiz, Miguel Andreu, ha visitado esta mañana el centro linense para conocer este proyecto, con las emociones como protagonistas, y que ya ha sido reconocido con varios premios educativos; como el primer premio nacional de Acción Magistral 2018 y el premio ‘Grandes Profes, Grandes Iniciativas’ de la Fundación Atresmedia. El delegado, acompañado por el alcalde en funciones, Juan Franco, la concejal de Educación, Rosa López, y responsables del colegio han recorrido las instalaciones de este centro donde la gestión de las emociones es la asignatura más importante.

Los más pequeños, tutorizados por algunos de los alumnos más mayores de 5º y 6º curso, y bajo la supervisión de una profesora, han mostrado a los responsables políticos cómo trabajan el control de sus pensamientos y emociones con una actividad de meditación. Estas breves sesiones de relajación se repiten a lo largo del día: a primera hora, después del recreo y antes de volver a casa. Los más mayores también practican esta rutina en función de las necesidades del grupo y con especial interés en la época de exámenes.

La buena energía se respira en estas aulas. Los besos y abrazos se practican a diario y la comunicación y el perdón son algunas de las lecciones más importantes. Como también lo han demostrado en una sesión de abrazos en la que los alumnos han explicado cuántos tipos de abrazos existen y cómo ponerlos en práctica. Como ‘el abrazo del oso’, ‘el de la mamá’ o ‘el del colega’, a la vez que los han representado, fundiéndose todos finalmente en un abrazo colectivo que ha incluido a las autoridades asistentes.

‘El cole de las emociones’ surgió hace seis años con el objetivo de trabajar las rabietas, los miedos y frustraciones que presentaban algunos de los alumnos. Ahora, con esta iniciativa, los menores del centro aprenden a identificar y gestionar sus emociones para poder afrontarlas.

Se trata de un proyecto transversal en el que está implicado todo el centro educativo; directivos, profesorado, alumnado, padres y madres. Cada trimestre se dedica a un conjunto de emociones, organizando semanas anuales sobre la amabilidad, la armonía o la aceptación o sustituyendo la sirena tradicional por una canción acorde con la emoción que se está trabajando en cada periodo del curso.

El delegado territorial ha señalado que es muy positivo el hecho de introducir nuevas prácticas docentes en el sistema educativo que ayuda al profesorado, las familias y al alumnado a canalizar sus emociones, mejorando así no solo el rendimiento académico, sino también la convivencia, la organización y el trabajo en equipo. Ha expresado su máximo apoyo al proyecto y la intención de llevar este modelo a otros centros educativos de Andalucía.

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