Semana Santa y tradición

689

La Semana Santa es pasión y fervor, devoción y entrega; es recogimiento y fe, arte y cultura. La Semana Santa sobre todo es tradición. Así, desde este Magazine nos proponemos recoger algunas de las tradiciones más populares sobre esta Semana Grande, en la que el sentimiento, la música y el olor que se respira en las calles no dejan indiferente a nadie.

Se trata de una de las celebraciones más importantes del año, sobre todo en Andalucía. Miles de fieles se preparan durante meses para una semana de manifestaciones religiosas con una enorme riqueza artística que ha conseguido poner en valor el patrimonio cultural de nuestra tierra.

LAS IMÁGENES COBRAN VIDA

Las imágenes que guardan las Iglesias durante todo el año cobran vida y se echan a la calle con los pies de los costaleros para realizar un recorrido montadas en tronos de enorme belleza y acompañadas por adornos florales. Cada talla, auténticas obras de arte, representan una escena de la Pasión y Muerte de Jesús de Nazaret.

Estos “pasos” en procesión encuentran su origen en momentos del Medievo, cuando se celebraban representaciones teatrales que comenzaron en las Iglesias y después pasaron a exhibirse en las calles. Los actores viajaban de pueblo en pueblo sobre carros en una plataforma rectangular desde la que interpretaban escenas religiosas. A estos viajes de carácter religioso se les llamaba pasos. Con el tiempo estas plataformas fueron evolucionando hasta llegar a los pasos de procesiones que conocemos hoy.

NAZARENOS Y CAPIROTES

Uno de los imprescindibles de cualquier Semana Santa. Los nazarenos, también conocidos como penitentes, son los fieles encargos de abrir paso a las imágenes en procesión, formando un mar de cirios y embrujando cada rincón con olor a incienso. Su atuendo consta de una túnica, a veces con capa, acompañada de un característico “capirote” que cubre el rostro. Este elemento de la vestimenta es un sombrero con forma cónica que tiene su origen en la Inquisición española, cuando se colocaba sobre la cabeza de los condenados un gorro en el que estaban escritos los delitos cometidos. Según la tradición este accesorio era alargado y acabado en punta para que el pecador se encontrara más cerca del cielo y encontrara así el perdón de Dios.

INCIESO, CIRIOS Y MANTILLAS

El olor a incienso y los restos de cera en las calles anuncian la llegada de la Semana Santa. Muchos pequeños van detrás de los nazarenos recogiendo la cera que se derrite de sus velas para confeccionar grandes bolas.

La mantilla es uno de los elementos más significativos de la Semana Santa. Forma  parte de la vestimenta típica española que se utiliza en los cortejos de Pasión en señal de luto y dolor. La elegante fotografía la completan un vestido negro y una peineta de carey sobre la que cae la mantilla.

SAETAS, CORNETAS Y TAMBORES

Las saetas son el sentimiento más puro de esta Semana Grande en su máxima expresión. Con desgarro y sin acompañamiento musical, es el cante religioso que se realiza en estos días de Pasión. Cuando suena una saeta, la calle enmudece y el trono se detiene.

Al mismo tiempo, durante todo el año, las diferentes bandas de música ensayan las marchas típicas de Semana Santa. Las cornetas y tambores son los instrumentos más característicos. Además, el silencio también cobra protagonismo como un sonido particular de esta fiesta. Hay procesiones en las que el acompañamiento musical solo son los pasos de los nazarenos y el ruido de los tronos en movimiento.

NO CARNE, SÍ DULCES

No comer carne es otra de las tradiciones de la Semana Santa, especialmente el Viernes Santo. La carne simboliza el cuerpo de Cristo, por lo que en señal de penitencia muchos cristianos suprimen este alimento de su dieta durante la Cuaresma. El bacalao o las acelgas son ingredientes muy típicos en las recetas de estos días. También es costumbre comer torrijas, buñuelos o huesos de santo.

LA LUNA DECIDE CUÁNDO

¿Por qué la Semana Santa nunca coincide en una fecha concreta? De hecho, puede variar de un mes a otro, aunque suele celebrarse entre marzo y abril. El calendario lunar es el encargado de fijar las fechas de esta Semana Grande. El domingo de Resurrección siempre debe ser el domingo posterior a la primera luna llena de primavera. Cuarenta días antes (Cuaresma) se celebra el Carnaval, una fiesta para despedir los “excesos” antes de la penitencia.

Y este año la Semana Santa se festeja del 25 de marzo al 1 de abril. Una Semana en la que cada rincón del municipio de La Línea saldrá a celebrar sus propias tradiciones de Pasión.

SEMANA SANTA DE LA LÍNEA…FIESTA DE INTERÉS TURÍSTICO NACIONAL

La Semana Santa de La Línea se remonta a 1893. Casi al mismo tiempo que nace esta ciudad (1870), surge con ella un intenso sentimiento cofrade que nunca más la abandonaría. La devoción y entrega en esta Semana de Pasión es tan vehemente que, lejos de dejar indiferente a nadie, ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. Un espectáculo que trasciende más allá de la fe y que da testimonio de la gran riqueza del patrimonio linense.

En la actualidad, el Consejo Local de La Línea está formado por catorce Cofradías; lo que, atendiendo a que se trata de la ciudad más joven de Andalucía y que cuenta con una población de 65.000 habitantes, arroja un alto porcentaje de Hermandades por número de habitantes; mucho más elevado que en capitales como Sevilla o Málaga.

En La Línea el Domingo de Ramos es la alegría de los más pequeños que reciben en un mar de palmas a la ‘Borriquita’; sin embargo, también comienza el dolor y la Flagelación, dejando un hueco para la luz de la Estrella. El Lunes Santo el Silencio se apodera de las calles de La Línea, cuando en tiempos de antaño hasta se oscurecían a su paso. El Martes Santo nuestras Penas se convierten en Dolores; para recibir el Miércoles al Señor de Medinaceli que antes ya se entregó a la Oración del Huerto para después sentir el Abandono y el Mayor Dolor en su cruz. El Jueves Santo es el turno de las mujeres costaleras de la ciudad, que pasean a la Señora de la Salud en una blancura impoluta acompañando a su hijo del Perdón. En este día también recorren las calles de la ciudad el Señor de La Línea, el Gran Poder, que entre Angustias despide el Jueves Santo. El Viernes Santo es el turno del barrio marinero de la Atunara con su  Cristo del Mar que nos da aliento de Amor y Esperanza para soportar la Amargura y Soledad del Santo Entierro. Una Semana de Pasión que concluye con el día grande de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.