La radio que burló el bloqueo con Gibraltar

Durante el cierre de la frontera (1969-1982), muchas familias que quedaron separadas pudieron establecer contacto a través de estas emisoras.

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La historia nos permite echar siempre la vista atrás, hacer balance y reflexionar para no volver a cometer hoy los errores de ayer. En este sentido, el Edificio del Istmo ha albergado recientemente una exposición que nos ha recordado no sólo las graves consecuencias que sufrió la zona tras el cierre de la frontera con Gibraltar en el año 1969; sino que además nos ha mostrado como hay acciones y sentimientos que ni el hormigón más armado puede frenar. Hablamos, queridos lectores, de ‘La radio que burló el bloqueo’.

Bajo este título, el Edificio del Istmo ha acogido recientemente una exposición con emisoras de radioaficionados en banda ciudadana CB-27 que “cebeístas” de la comarca utilizaron para burlar el cierre de la frontera con Gibraltar, decretado por el Gobierno de Franco. En la exposición, que dispone de paneles informativos con fotografías de aquellos años, pueden verse tanto los primeros walkie-talkies de juguete con los que se establecía comunicación junto a la Verja, como equipos que se instalaban en vehículos o domicilios.

Así, durante el cierre de la frontera (1969-1982), muchas familias que quedaron separadas pudieron establecer contacto a través de estas emisoras. Y es que en aquel momento estaba prohibido hablar por teléfono, cruzar andando y viajar al otro lado. Ante estas dificultades, la radio fue la única arma capaz de burlar ese bloqueo y permitir una comunicación instantánea. La radio no conoce de fronteras.

Cebeístas de la comarca lograban entonces hablar a diario con vecinos de Gibraltar y transmitían mensajes a familias separadas por la Verja. Rápidamente se propagó en la zona que había unas emisoras de fácil instalación que permitían mantener comunicadas a familias separadas hacía diez años. La CB, ilegal entonces, rompió el bloqueo con Gibraltar.

De este modo, era muy común que las ondas recogieran como una madre le explicaba una receta a su hija desde el otro lado, como se transmitían buenas noticias como nacimientos y matrimonios o como se daban otras informaciones menos gratas como fallecimientos.

El periodista linense José María Yagüe, artífice del Museo CB de San Roque, no sólo es protagonista directo de esta historia sino que además se ha convertido en valedor de este relato de resistencia: “son parte de la historia de nuestro pequeño muro de Berlín que nos hacen ser un poco importantes y quizá mucha gente no conozca”, asegura Yagüe, quien recuerda que poseer una de esas radios en los años 60 y 70 se consideraba subversivo por lo que, en algún caso, se camuflaban como receptores de radio convencional.

Yagüe, propietario de esta colección de emisoras, señala que “estoy especialmente orgulloso de poder contar como estos aparatos sirvieron para burlar el bloqueo del gobierno franquista a Gibraltar. Me da mucha alegría recordar, y poder mostrarlo, como por estos micrófonos de emisoras de 27 las familias de Gibraltar y La Línea, San Roque y Algeciras, que no podían ni hablar por teléfono, ni mucho menos verse, mantenían vivo el contacto”. Precisamente, la película documental ‘La Roca’, del director algecireño Raúl Santos, recoge esta historia de fortaleza y rebeldía.

Museo CB en San Roque

La mayor colección de Europa de emisoras de radio CD y radioaficionados, con casi tres mil piezas, se ubica en un local de dos plantas situado en la Alameda Alfonso XI de San Roque. La planta superior alberga la sala de exposición, mientras que en la inferior se encuentra el almacén expositivo, un almacén de servicios y mesa de consulta y estudio.