La felicidad de estar conectados

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Usuaria de Fegadi en La Línea.
arcgisa

Las caras de emoción y felicidad que se ha podido ver en el Centro Polivalente de La Línea de la Concepción no tienen precio. Los usuarios de esta sede de la Federación Gaditana de Personas con discapacidad física y orgánica (FEGADI), que se encuentran confinados por la crisis sanitaria del COVID-19, han vuelto a ver y contactar con sus familiares gracias a diez tabletas que ha donado la Obra Social La Caixa.

Esta iniciativa se enmarca en el proyecto Conéctate a la familia que tiene como objetivo que las personas usuarias sigan estableciendo una conexión con sus familiares y mantener los lazos, ya que debido a la pandemia prácticamente se ha anulado el contacto directo y las visitas familiares al centro.

Las videollamadas son asistidas por las cuidadoras y se consideran fundamentales para paliar los efectos negativos que el aislamiento provocan en ellos. Actualmente son 32 los usuarios con problemas de discapacidad que están confinados en el centro. Ni mucho menos es una situación sencilla.

“Ahora mismo, después de que los test dieran negativo, estamos todos un poco más calmados pero lo hemos pasado muy mal. La falta de EPI y protección para los usuarios y los trabajadores, y la tensión de evitar cualquier riesgo de contagio ha generado mucha ansiedad ya que son personas altamente vulnerables”, explica el presidente de FEGADI, Francisco José Márquez Liñán, que apunta que se ha superado lo peor pero que su asociación sigue alerta.

Por ahora, Fegadi desconoce cuándo podrá salir esta treintena usuarios del centro polivalente de La Línea. “Estamos pendientes de las autoridades sanitarias, a ser una población de alto riesgo no se le permite la salida todavía”, declara.

El presidente explica que al no ver la familia se pueden dar casos de desapego y problemas emocionales en los usuarios debido al aislamiento. Por ello, Fegadi solicitó a la Obra Social La Caixa estas tabletas que han sido donadas y, explica Francisco Márquez muy agradecido a la entidad, con las que están encantados tanto ellos como los familiares. “Solo hay que ver sus caras”, apunta.

Un usuario de Fegadi recibe una tableta.