Kika y sus recuerdos en un paseo por la playa de La Colonia

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Su nombre es Kika, tiene 88 años, y el relato de su último paseo por la playa de La Colonia, en la actual Puente Mayorga, ha conmovido a muchos vecinos en las redes sociales. El responsable de esto es su hijo, José, que siempre que puede busca un hueco para que su madre pasee por su rincón favorito: la desaparecido playa de La Colonia. “Allí se desalojaron a los vecinos y los reubicaron en Puente. Ahora ya no queda nada, pero esa playa, para nosotros, es la más bonita“, explica a este medio José, propietario de la cafetería Tiene Miga, en la calle Las Flores de La Línea.

“Ella nació en La Colonia y le encanta ir a su playa. Yo, por mi trabajo, no puedo satisfacerla en esto tantas veces como me gustaría hacerlo. Me gusta mucho compartir esos momentos con ella porque veo lo feliz que es recordando sus cosas, aunque algunas no sean gratas”, añade.

Y es que, al fin y al cabo, estos momentos en familia, tirando de recuerdos, compartiendo experiencias y ganando nuevos aprendizajes, es lo que más llena. Esta es la publicación completa de José sobre el último paseo con su madre Kika por la playa de La Colonia. El escrito, compartido en un grupo de vecinos de Puente Mayorga en Facebook, ha recibido decenas de comentarios.

“Hace casi 90 años que nació en estas playas. Dentro de sus penurias, calamidades, hambre, guerra y un sin fin de momentos angustiosos, para ella. Hoy, paseando por esta orilla, rodeados de humos, barcos petroleros, ruidos incesantes de unas maquinarias ajenas al mar y a este pueblo, no ha dejado de recordar todos esos buenos momentos, que desde su niñez le traen La Colonia. Hoy con su mirada perdida pero, ubicando a cada vecino, cada casa, cada callejón, cada bar. Hoy, paseando con ella por la playa, me recordaba como se cogían los mejillones y las lapas de las piedras. Con sus manos temblorosas intentaba despegar una, de estas últimas. Cuando, por fin, conseguí que se sentase en la hamaca, vi su mirada, perdida de nuevo en el recuerdo y, de vez en cuando, una leve sonrisa emanaba de ese rostro arrugado. No sé si lloraba o era la molestia del sol, pero sus ojos brillaban. Hoy, sé lo feliz que ha sido en su Colonia, y me ha hecho recordar lo feliz que yo también fui allí“.

José y su madre Kika en la playa. Entre una foto y otra han pasado treinta años.
Kika en la playa de La Colonia. Foto: José.