Los comerciantes del mercadillo viven con gran incertidumbre el cierre de la actividad no esencial

Gran parte de sus actividades en el Campo de Gibraltar están ya suspendidas ante el fuerte aumento de casos

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Recomendaciones para el Covid-19 en un puesto del mercadillo. Foto: Manolo Glez.

El coronavirus sigue cobrándose un sinfín de víctimas, también a nivel económico. Entre los damnificados se encuentran los comerciantes del mercadillo, que vuelven a quedarse sin actividad después de haber estado parados o a medio gas durante gran parte del 2020. Ahora, se encuentran de nuevo otro mazazo en forma de un parón en su actividad.

Tras las últimas restricciones por el incremento de casos en el Campo de Gibraltar, la continuidad de los principales mercadillos comarcales se ve cada vez más dificultada. La actividad no esencial ya está suspendida en La Línea, Castellar, San Roque y, a partir de este miércoles, Los Barrios, donde el secretario de la Asociación Fénix, José Antonio Moreno, que representa a los comerciantes de este sector en el Campo de Gibraltar, todavía no tiene constancia por parte del Ayuntamiento de su suspensión, aunque ya la da por hecha. No es el caso de Tarifa, donde tampoco se permite esta actividad a pesar de que allí no hay, de momento, cerrojazo total y se podría montar el mercadillo a la mitad de su capacidad. Solo quedaría en pie el de Algeciras, que, de momento, sin superar los 500 casos por cada 100.000 habitantes, se libra de mayores restricciones.

Las últimas medidas de la Junta no prohíben expresamente los mercadillos. Son una actividad permitida siempre y cuando vendan alguno de los productos que estén dentro de las excepciones al cierre de la actividad, como la alimentación minorista o floristería. Pero aunque se permitiera montar únicamente a aquellos puestos que estén dentro de estas actividades que se siguen pudiendo realizar, Moreno reconoce que “no sería rentable”, ya que apenas una pequeña proporción encajan dentro de esos sectores permitidos.

“Nunca hemos tocado tanto fondo”, afirma tristemente Moreno, que afirma que muchos de los comerciantes están sumergidos en deudas y algunos de ellos ni siquiera van a poder retomar su actividad. De aproximadamente 220 licencias que hay en Algeciras, estima que se van a perder en torno a una treintena por no poder afrontar pagos o porque ya no encuentran rentable el desempeño de la actividad.

Moreno reclama a los consistorios que abran la mano este 2021 también ante las complicaciones existentes para pagar y que cuando acabe la pandemia y pueda volver la actividad normal, reclamen ya las tasas correspondientes en su totalidad, como se suele hacer normalmente. “A veces no se saca ni para comer. La cosa está muy complicada y muchos compañeros lo pasan mal”, concluye el secretario de Fénix.