(0-1) Dolor y gloria: el Algeciras CF asciende en La Línea

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Día histórico para el Algeciras Club de Fútbol, negro para la Real Balompédica Linense. Los algecireños ascendieron en el Municipal de La Línea tras llevarse el Clásico por 0-1 con un taconazo de Edu Ubis en el minuto 93. Un gol de oro, para el recuerdo, que entregó al conjunto albirrojo el ascenso directo a la Primera RFEF, la Segunda B Pro, y jugará por subir a la Segunda A como campeón de la primera fase. La Balona llega a la última jornada con opciones pero ya no depende de sí misma.

Los eternos rivales volvieron a verse las caras este domingo en tierras linenses, donde llevaban cinco temporadas sin enfrentarse. El Clásico comarcal más importante en décadas. Demasiado en juego: ascenso, posibilidades, el honor y la historia. Eso se notó en la rigidez de un encuentro con dos contendientes tensos, temerosos, con muchas imprecisiones pero pocas concesiones y ocasiones.

Al Algeciras, tras el empate del Tamaraceite en Huelva, le valía el empate para subir a la Primera RFEF, o Segunda B Pro, como guste. La Balona, arropada por 800 gargantas con unas ganas locas de fútbol, tenía que ganar y tuvo más presencia en campo contrario. A los de Salva Ballesta les costaron descifrar el encuentro. Jugaron con el tiempo y el marcador pero no salían nunca con claridad; los albinegros no acudieron a la presión, forzaron el pelotazo largo del rival y venció en los balones rifados para montar ataques. Ahí, Koroma y Antoñito inquietaron por los costados pero Pito Camacho no ganó muchas partidas a los defensas Robin y Fran Serrano. Pocas ocasiones por parte y parte.

Supo sufrir el Algeciras a las embestidas balompédicas pero vio de lejos la portería de Nacho Miras que, sin embargo, hizo la primera intervención de uno del guardametas tras un disparo desde la frontal de Raúl Hernández ya al final de la primera parte. Al descanso se llegó con igualdad y empate a cero. Todo por decidir. Y tanto.

Foto: Real Balompédica Linense.

La segunda parte comenzó con hechuras similares. La más clara de la Balona llegó en el 49′, cuando Mikel remató una falta lanzada -como siempre- por el algecireño Antoñito, pero Guille Vallejo despejó a córner el testarazo a bocajarro. Empezó el carrusel de cambios. Antonio Calderón quemó naves metiendo atacantes por defensas, el tiempo apremiaba y el empate no le era suficiente. Salva Ballesta dosificó más los recambios, encaminados a refrescar un centro que nunca llegó a dominar el Algeciras, sobre todo sin balón. También metió a Edu Ubis por Álvaro Romero, un repuesto que sería clave.

Guille Vallejo dominó el área por alto, de donde llegaban las principales ofensivas linenses. El Algeciras jugó todavía más con el tiempo, arañando segundos, cortando el ritmo y el juego con pérdidas de tiempo. La Real Balompédica ya no tenía frescura en los últimos minutos, tuvo que arriesgar y ahí asestó el cuadro algecireño el golpe final. En el 93′, Armando Corbalán, un titán esta temporada, ganó metros, se internó hasta la misma línea de fondo y regaló una asistencia a Edu Ubis que a centímetros del gol marcó de tacón. El tacón de Dios, lo llaman ya en la ciudad algecireña.

Un gol que desató la locura en la expedición algecirista y en las casas algecireñas. Ese tanto certificó una temporada enorme y el ascenso del Algeciras a la Primera RFEF -Segunda B Pro- y el acceso como campeón del grupo IV-A de Segunda B a la fase de ascenso a Segunda división A. Historia del fútbol comarcal, de los Clásicos, y del Algeciras CF.

Rueda de prensa. Entrenadores, y director deportivo y presidente del Algeciras.

Fiesta en Algeciras.