La Línea arropa en los templos a los titulares del Miércoles Santo

195

Sin Semana Santa en la calle, el pueblo de La Línea visita los templos y arropa a los titulares de las distintas hermandades que, en otras circunstancias, estarían cumpliendo estos días con su estación de penitencia por las calles de la ciudad. Hoy, Miércoles Santo, es el día grande, el de gala, el de la túnica y el incienso, de las hermandades de Jesús Cautivo Medinaceli y Trinidad, Oración en el Huerto y Amor, Abandono y Mayor Dolor. Tres hermandades que, con sentimientos encontrados, con la ilusión de poder reencontrarse con sus imágenes pero con el sabor amargo de no culminar este día con sus desfiles procesionales, pasan la jornada de hoy exponiendo sus titulares a fieles y devotos, participando en la eucaristía y en distintos actos internos que, en la intimidad y el recogimiento, les permite vivir una Semana Santa, al menos, diferente a la del año pasado y esperan que, con fe y esperanza, también sea muy diferente a la próxima.

Norberto Hurtado, hermano mayor del Medinaceli, ha destacado a 8Directo el buen desarrollo de esta jornada en la que multitud de linenses han ido pasando por la parroquia de Santiago Apóstol, donde descansa Jesús Cautivo Medinaceli y Trinidad. Dos imágenes que arrastran todo un mar de creyentes y promesas, de las más multitudinarias de la Semana Santa linense. Unos fieles que hoy no han faltado a su cita con él y ella. La hermandad ha dispuesto, como ya hiciera hace unas semanas con el tradicional besapié, un estricto protocolo de seguridad, higiene y limpieza.

Unas medidas sanitarias que se han repetido en cada templo, como en el de Sagrado Corazón de Los Junquillos, donde los hermanos cofrades de Abandono y Mayor Dolor se han encomendado a sus titulares en un nuevo Miércoles Santo, diferente pero emotivo. Fran Fernández, hermano mayor de la hermandad de Junquillos, ha compartido con este medio la mezcla de sentimientos encontrados en este día (como si fuera una Semana Santa lluviosa), en el que, al menos, se conforman con el calor de los suyos. Unos cofrades, los de esta hermandad, como muchas otras, que han cumplido su estación de penitencia cada día de esta pandemia, atendiendo a través de Cáritas parroquial a un gran número de familias del barrio que se han visto especialmente afectadas por los efectos de la pandemia de COVID-19. “La pandemia ha hecho mucho daño en el barrio”, señala.

La Hermandad de Nuestro Padre Jesús en la Oración del Huerto y Nuestra Señora del Amor también ha vivido un Miércoles Santo atípico, pero cargado de emotividad, en su parroquia de San José. En ella, la cofradía ha rendido homenaje, en su 50º aniversario como hermano, a Jacinto Villanueva, quien fuera, durante muchos años, hermano mayor y capataz, tanto del paso del Cristo como del de la Virgen, así como uno de los grandes impulsores de esta hermandad, allá por los años 70 del siglo XX.

Tras el emotivo y sencillo acto en el interior del templo, con limitación de aforo y observancia de las normas Covid, la hermana mayor de la Oración del Huerto, Lourdes Guijarro, ha compartido con 8Directo su emoción y la de toda su junta de gobierno en esta Semana Santa diferente, en la que, al menos, y a diferencia del año pasado, la gente del barrio de Periáñez está pudiendo acercarse a su templo a venerar a sus titulares, llevarles flores, rezar y compartir unos momentos de convivencia cofrade tan entrañables como el de esta tarde.

“Otro año, a esta hora, esto sería un hervidero de gente, porque estaríamos ya a punto de salir a la calle… Este año no puede ser, y lo estamos viviendo de una forma distinta, pero intensa también, y pensando que somos afortunados, después de todo, y que lo importante es que todo vaya bien para que el próximo año podamos estar ya otra vez disfrutando de los pasos en las calles”.

Numerosos fieles se han ido acercando durante toda la jornada hasta la parroquia de San José, con el altar especialmente engalanado para la ocasión. La imagen de Jesús luce túnica bordada en oro sobre tejido otoman blanco, realizada por el taller de la hermandad, dirigido por  Antonia Gil Muñoz, según un diseño de Adrián Adrover, y revestido con mantolin de terciopelo color cardenalicio. Asimismo, la imagen de la Virgen del Amor y del Rosario se encuentra ataviada con saya bordada en oro, diseño también de Adrián Adrover, y realizado por el taller de la hermandad, así como con el manto azul con el que sale cada Miércoles Santo en su paso de palio.